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Cómo elegir

Punto de venta gratis en México: qué te dan y qué no

Hay puntos de venta gratis de verdad y sirven. También tienen cuatro techos muy concretos: facturación CFDI, inventario serio, varios usuarios y soporte. Dónde está cada uno y cómo saber si te va a tocar.

10 min de lectura Actualizada el Equipo de producto Compralink
La respuesta corta

Sí existen puntos de venta gratis de verdad en México y para un negocio chico de mostrador alcanzan. Lo que ninguno regala es facturación CFDI timbrada, control de lotes y caducidades, varios usuarios con permisos distintos y soporte de alguien que conteste. Si tu negocio no necesita nada de eso, no pagues.

«Punto de venta gratis» es una de las búsquedas más comunes de quien está montando un negocio en México, y también una de las que peor se contesta. Casi todas las listas que aparecen las escribe alguien que vende un sistema de paga, así que el final siempre es el mismo: lo gratis no sirve, paga lo mío.

Nosotros también vendemos un sistema de paga, así que tómalo con eso en mente. Pero lo gratis sí sirve, y esta guía trata de dónde deja de servir exactamente.

Cuatro cosas distintas se llaman «gratis»

Antes de comparar nada, hay que saber qué te están ofreciendo. Son cuatro modelos y no se parecen:

ModeloQué significaDónde está el costo
Gratis de verdad Un plan sin costo, sin caducidad, con funciones limitadas pero usables para siempre. Te venden hardware, comisiones de cobro o el plan de arriba cuando creces.
Prueba gratis 14, 15 o 30 días con todo abierto. Después se apaga. Es una demostración, no un plan. Útil, pero no es «gratis».
Gratis con terminal El software no cuesta si cobras con su terminal de tarjetas. La comisión por transacción. Puede salir más caro que una mensualidad.
Código abierto La licencia no cuesta. Te lo instalas tú. Servidor, actualizaciones y quien lo configure. No es gratis, es sin licencia.

La confusión más cara es entre los dos primeros. Mucha gente monta su catálogo completo en una «prueba gratis» de treinta días y descubre al día treinta y uno que ahora tiene que pagar o volver a empezar en otro lado.

Lo que un punto de venta gratuito sí resuelve

Bastante más de lo que sus competidores admiten. Un plan gratuito decente hoy te da:

  • Registrar ventas y cobrar en efectivo o tarjeta.
  • Un catálogo de productos con precios.
  • Ticket impreso o digital.
  • Conteo básico de existencias.
  • Un reporte de cuánto vendiste en el día.
  • Corrida en tablet o celular, sin comprar equipo.

Si tu negocio es una persona, un mostrador y menos de cien productos, eso es exactamente lo que necesitas y no hay razón para pagar. Lo dijimos y lo sostenemos.

Los cuatro techos

Aquí es donde empieza a doler, y conviene saberlo antes de capturar mil productos, no después.

Techo 1: la facturación CFDI 4.0

Este es el que tumba a la mayoría en México, y es el peor entendido. Emitir una factura electrónica válida exige timbrarla con un PAC autorizado por el SAT, y ese timbre cuesta dinero siempre: no hay software que pueda regalarlo, porque el costo no es del software.

Así que cuando un punto de venta dice «facturación gratis», casi siempre significa una de tres cosas: que genera el PDF pero no timbra (no es una factura, es un papel), que te da unos cuantos timbres de cortesía, o que la facturación está en el plan de paga. Pregunta directamente: ¿incluye timbres? ¿cuántos? ¿qué cuesta el timbre 101?

Techo 2: el inventario que de verdad importa

Contar piezas lo hace cualquiera. Lo que rara vez viene en un plan gratuito es lo que sí necesitan una farmacia o un abarrote: lotes y caducidades, costo promedio real, existencias por almacén y alertas de mínimos.

Saber que tienes cuarenta cajas no sirve si doce se vencen el mes que entra y no sabes cuáles son. Ese dato no es un lujo: es la diferencia entre vender la mercancía y tirarla.

Techo 3: varias personas y varias sucursales

Los planes gratuitos suelen dar un usuario, a veces dos. En cuanto tienes turnos, necesitas que cada quien entre con su propia clave, que el vendedor no vea los reportes de utilidad y que el corte de caja diga quién lo cerró. Y si abres una segunda sucursal, necesitas un número consolidado, no dos cuentas separadas que alguien suma a mano.

Techo 4: a quién le hablas cuando se cae

Es el techo que nadie evalúa hasta que lo necesita. Un plan gratuito casi siempre trae soporte por foro o por correo con respuesta en días. Un sábado a la una de la tarde con fila en la caja, eso no es soporte.

Aquí hay una pregunta que separa aguas rápido: ¿el soporte está en español y en tu horario? Varias de las opciones gratuitas más populares son productos internacionales excelentes cuyo soporte vive en otro huso horario y no conoce el CFDI.

Cómo decidir sin perder dos meses

Cuatro preguntas. Si contestas «no» a las cuatro, quédate con lo gratuito:

  1. ¿Tienes que dar facturas? Si tus clientes son empresas o el SAT ya te lo pide, la facturación va a costar. Punto.
  2. ¿Tu dinero está en la mercancía? Farmacia, abarrote, ferretería: el inventario es tu capital y necesita herramientas de inventario.
  3. ¿Cobra más de una persona? Usuarios, permisos y cortes por turno dejan de ser opcionales en cuanto hay dos manos en el cajón.
  4. ¿Cuánto te cuesta una hora de caja detenida? Compara eso con la mensualidad. Casi siempre la mensualidad pierde por goleada.

Y una advertencia práctica: antes de capturar tu catálogo en cualquier sistema, gratuito o de paga, averigua si puedes exportar tus productos y tus ventas. Es lo que decide si cambiar de sistema después cuesta una tarde o cuesta empezar de cero. Muchos planes gratuitos no exportan, y ese es el verdadero precio.

Qué hacemos nosotros, sin adornos

Caja Compralink no tiene plan gratuito. Tiene 10 ventas de prueba sin tarjeta de crédito, para que veas si te acomoda, y después hay que elegir un plan. Los timbres fiscales se compran aparte, como en todos lados, porque los cobra el PAC.

Lo decimos así de claro porque si llegaste buscando algo gratis para siempre, no somos eso, y preferimos que no pierdas la tarde. Si llegaste porque chocaste con uno de los cuatro techos —casi siempre el de la facturación—, entonces sí vale la pena que hablemos.

Entonces, ¿conviene un punto de venta gratis?

Conviene mientras tu negocio quepa en él, y la mayoría de los negocios nuevos caben. El error no es empezar gratis: es quedarse ahí a fuerza cuando ya tienes dos cajeros, tres mil productos y un cliente que te pide factura, y terminar sosteniendo el sistema gratuito con tres hojas de cálculo alrededor.

Ese momento tiene una señal muy concreta: cuando ya estás llevando en Excel lo que el sistema no hace. Ahí el sistema gratuito dejó de ahorrarte y empezó a costarte, sólo que en horas en lugar de en pesos.

¿Chocaste con alguno de los cuatro techos?

Dinos con cuál y te decimos si te resolvemos — o si lo tuyo lo arregla mejor otra herramienta.